lunes, 13 de octubre de 2014

"La Revista" Colegio Weston

Con mucho gusto les presentamos el primer número de "La Revista" del Colegio Weston sección primaria.
Esta revista se realizó con la colaboración de los alumnos de 6to Grado, y los profesores de tecnología y español.
Esperamos que sea de su agrado y estaremos abiertos a leer y escuchar sus comentarios.

¡Disfrútenla!

Click aquí para hojear la revista.


miércoles, 8 de octubre de 2014

Niños y asertividad, una buena dupla

Niños y asertividad, una buena dupla
Carina CaboDoctoranda y Prof. Cs. de la educación Prof. en Filosofía, Psicología y Pedagogía. Diplomada y Esp. en Gestión educativa.
 La asertividad es la capacidad de saber responder en el o y en la forma correcta. Una persona tiene una conducta asertiva cuando defiende sus propios intereses y expresa sus opiniones libremente y no permite que los demás se aprovechen de ella.
La ventaja de ser asertivo es que puede obtenerse lo que se desea sin ocasionar trastornos a los demás. Siendo asertivo se puede actuar a favor de los propios intereses sin sentirse culpable o equivocado.
Cómo ayudar a un niño para ser asertivo:
- Enseñarle a manifestar sus sentimientos y pensamientos, expresando comprensión hacia las posturas, sentimientos y demandas de los otros.
- Aprender a pedir favores, expresando el problema para ser modificado
- Saber expresar sus sentimientos en el lugar y momento oportuno y, además, gratitud, afecto y comprensión a quien corresponda
- Reforzar las capacidades. Cuando el niño se comporte de forma correcta, es adecuado dirigir un halago hacia él: "muy bien, has demostrado que eres capaz para controlar la situación y decidir por ti mismo"
Los adultos son quienes deben transmitir seguridad, confianza en que el problema tiene solución y tienen que ser los primeros en ayudarlos. Los niños serán asertivos cuando sus padres estén seguros de sí mismos y confiados en su autoridad.
Para ayudarlos, es necesario rescatar la inteligente emocional, la habilidad para percibir adecuadamente las emociones, propias y ajenas; es decir destacar el conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que inciden en nuestra conducta, en nuestras reacciones; es la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones.
Si bien la escuela, en general, tiene tendencias reproductivistas, esto es, repetir contenidos y metodologías año tras año, muchas veces descontextualizados, hay formas de colaborar, al menos desde cada lugar, por pequeño que fuere, para el desarrollo de la inteligencia emocional.
La estimulación precoz es considerada muy importante en el desarrollo de las habilidades cognitivas. Dichos estímulos se transformarán en significaciones aportando a la mejora de las posibilidades de cada uno y a ser flexible ante el mundo.
Algún camino para lograrlo podría ser: percepción de las necesidades, de las motivaciones e intereses de los alumnos, ayudarlos a que establezcan objetivos personales, facilitar a los procesos de toma de decisiones y responsabilidad personal, orientación personal, establecimiento de un clima emocional positivo, ofreciendo apoyo personal y social para aumentar la autoconfianza.
Para ello el docente deberá conocer y reconocer las emociones de los alumnos, ayudar a gestionar la emocionalidad, prevenir conductas de riesgo, desarrollar la resiliencia, adoptar una actitud positiva ante la vida, prevenir conflictos interpersonales y mejorar la calidad de vida escolar.
Para conseguir esto quizás hace falta la figura de un nuevo docente o tutor, con un perfil distinto al que estamos acostumbrados a ver comúnmente, que aborde el proceso de manera eficaz para sí y para sus alumnos. Deberá convertirse en modelo de equilibrio de afrontamiento emocional, de habilidades empáticas y de resolución serena, reflexiva y justa de los conflictos interpersonales, como fuente de aprendizaje para sus alumnos.
La innovación no es tarea fácil. Sin embargo, aferrarse a viejas ideas o planificaciones que ya no aportan nada, llevarán al camino de la rigidez e inflexibilidad. Por tanto tomar postura en este sentido, permitirá tener libertad de jugar con las ideas y materiales, incluso con cosas irrelevantes o fantasías.
Pero el desarrollo de la inteligencia emocional no es sólo una tarea de la escuela, sino que depende, también, del ámbito familiar en el que se encuentran los niños.
Los padres pueden ayudar a: identificar debilidades y conflictos internos; reconocer y controlar las propias emociones y sentimientos, desarrollar la tolerancia a las frustraciones diarias, promover el cambio y la transformación personal, generar o aumentar capacidades y competencias, alentando a sus hijos en lo que les gusta; encontrar formas de enfrentar temores, ansiedad, ira, tristeza, soledad, culpa, vergüenza y ayudarlos a crecer aprendiendo a enfrentar las crisis.
Familia y escuela podrán confluir a formar en los niños confianza en sí mismos, curiosidad por descubrir y fomentar la sensación de sentirse capaces de hacer, de comunicar lo que piensan y sienten.
Hay formas de ser en el hogar y en la institución escolar que los niños irán incorporando, especialmente en los primeros años de vida. Padres y docentes, principales responsables de esta etapa, no deben dejar pasar esta oportunidad.

Gente feliz, tiene una alta inteligencia emocional

7 hábitos de la gente con alta inteligencia emocional
El éxito y felicidad de las personas, tanto en relaciones personales, como en todas las áreas de la vida, proviene de su inteligencia emocional, según Harvey Deutschendorf, experto en inteligencia emocional.
Harvey señala que las personas con alta inteligencia emocional suelen obtener mejores resultados debido a 7 hábitos que estos suelen realizar, los cuales se presentaran a continuación:
1.       Se concentran en lo positivo:
Las personas emocionalmente inteligentes han tomado una decisión consciente, que es no gastar demasiado tiempo y energía en los problemas, esto sin ignorar las malas noticias, ya que buscan solucionar los problemas, se concentran en lo que son capaces de hacer y lo que está dentro de su control.


2.       Se rodean de gente positiva:
Las personas con mucha inteligencia emocional no pasan tiempo escuchando a los quejosos y tienden a evitar a las personas negativas.
Las personas negativas son una pérdida de energía y no están dispuestos a dejar que otros agotan su vitalidad.
Incluso las personas negativas aprenden rápidamente a evitar a las personas positivas.
Pasan tiempo con otras personas que son positivas y se ven en el lado brillante de la vida, tienden a sonreír y reír mucho y atraer a otras personas positivas.
Su calidez, apertura y actitud hace que otros los vean más dignos de confianza.


3.       Son capaces de poner límites y ser firmes cuando es necesario:
Aunque su carácter amistoso puede hacer que parezcan presa fácil para algunos, son capaces de poner límites y hacerse valer a sí mismos cuando es necesario.
Demuestran la cortesía y consideración, pero se mantienen firmes al mismo tiempo.
No hacen enemigos innecesarios.
Piensan antes de hablar y se dan tiempo para calmarse si sus emociones parecen llegar a ser abrumadoras.
Respetan sus tiempos y los compromisos y saben cuándo tienen que decir No.

4.       Piensan hacia adelante y están dispuestos a dejar atrás el pasado:
Aprenden de sus errores del pasado y lo aplican a sus acciones en el futuro, nunca ven el fracaso como permanente.

5.       Buscan formas de hacer la vida más divertida, feliz, e interesante:
Ya sea en su lugar de trabajo, en casa, o con amigos; saben lo que los hace felices y buscan oportunidades para ampliar el disfrute.
Sienten placer y satisfacción al ver a los demás felices y realizados, y hacen todo lo posible para alegrar el día de alguien más.


6.       Eligen sabiamente la forma en que gastan su energía:
Son capaces de sobrepasar los conflictos donde se involucran con los demás.
No se aferran a la ira por lo que otros consideran de ellos, en lugar de eso, usan el incidente para crear conciencia sobre la forma de NO dejar que suceda de nuevo.
‘Si me engañas una vez, la culpa es tuya, si me engañas dos veces, la culpa es mía’, es su lema.
Perdonan, no olvidan y es improbable que se aprovechen de ellos nuevamente en el mismo conjunto de circunstancias.

7.       Aprenden continuamente y crecen hacia su independencia:
Son aprendices de por vida, están en constante crecimiento, evolución, abiertos a nuevas ideas y siempre están dispuestos a aprender de los demás. Al ser pensadores críticos, están abiertos a cambiar de opinión si alguien presenta una idea mejor.
Están abiertos a las ideas de los demás y la recolección continúa de nueva información, en última instancia, confían en sí mismos y su propio juicio para tomar la mejor decisión para ellos mismos.


 Fuente: http://www.uniradionoticias.com/noticias/curioso/298999/gente-feliz-tiene-una-alta-inteligencia-emocional-...-enterate.html